El Día Mundial del Sueño es un evento anual que constituye un llamado a la acción sobre temas importantes relacionados con el sueño, como medicina, educación, aspectos sociales y la conducción. Está organizado por el Comité del Día Mundial del Sueño de la Sociedad Mundial del Sueño World Sleep Society.

Se celebra el 15 de Marzo de 2019 bajo la consigna “Sueño saludable, envejecimiento saludable”. Se puede obtener mas información en http://worldsleepday.org.

El insomnio es la alteración más frecuente del sueño, sobretodo en países más industrializados. Afecta al 15% de la población, con mayor frecuencia en mujeres y a medida que aumenta la edad.

Las personas sufren uno o varios de los siguientes síntomas: dificultad para iniciar el sueño, dormir de forma interrumpida frecuente en la noche o despertar más temprano, antes de lo deseado con incapacidad para volver a conciliar el sueño.

Puede ser provocado por varias causas, siendo las complicaciones y dificultades del ambiente social, laboral y familiar las más frecuentes.

Afecta la calidad de vida de quien lo sufre, implica un incremento del riesgo para presentar enfermedad cardiovascular, alteraciones metabólicas (obesidad, diabetes, etc.), enfermedades del ánimo (depresión, patología bipolar) y de ansiedad (trastorno ansiedad generalizada, etc.).

En el caso de las enfermedades psíquicas contribuye a su desencadenamiento y con gran frecuencia es un síntoma de la patología depresiva y bipolar.

A continuación consejos para tener buena calidad de sueño:

Técnicas para dormir mejor:

En lo posible despiértese a la misma hora en la mañana.
Disponga de abundante luz matinal.
En lo posible acuéstese a la misma hora en la noche.
Restrinja siesta , que sean breves.
No ingiera cafeína 4 horas previo al sueño.
Evite alcohol y comidas pesadas.
Evite Ejercicio intenso en la noche (hasta 3 – 5 horas antes de dormir).
Puede realizar caminata vespertina para relajarse.
Use técnicas de relajación antes de dormirse: disfrute de una lectura o música grata, o tomando un agradable baño de agua tibia.
Reduzca alerta previo a acostarse: preocupaciones, situaciones complicadas, estrés emocional en dormitorio, etc.
Minimice ruido, luz y excesivo calor al acostarse.
Reduzca interrupciones que dificulten quedarse dormido.
Lea en cama solo si lo relaja, con baja luz.
Evite trabajar, usar computador , ver TV o celular en el dormitorio.
Reduzca al máximo la iluminación, incluida la luz de la calle a través de las ventanas.
Use dormitorio solo para dormir y vida sexual.
Quite de la vista el reloj despertador.

Dr. Pedro Retamal C.
Profesor Asociado. Departamento de Psiquiatría Campus Oriente.
Facultad de Medicina. Universidad de Chile.

 

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