Anteriormente esta afección se denominaba enfermedad “maníaco-depresiva”. El nombre “Bipolar” alude a que la persona puede oscilar entre dos polos: la exaltación eufórica y la tristeza patológica, o sea, cambios intensos del ánimo.
Existen períodos de manía, en que la persona se siente eufórica, exageradamente activa y períodos de Depresión en que predomina el desaliento y la tristeza; también períodos de ánimo normal o Eutimia, entre los diversos episodios de manía y depresión.

Episodio de manía


La manía se caracteriza porque la persona se siente con una confianza y ánimo exagerado, como si fuese “dueño del mundo”, existe hiperactividad con realización de muchas actividades; duerme menos o muy poco, sin cansarse, aparece infatigable, también irritabilidad y a veces, beligerancia; habla mucho y muy rápido; pueden aparecer ideas de grandeza, creyendo tener relaciones con personas muy importantes.
Puede sufrir fallas del juicio y efectuar compras y regalos poco apropiados, además de cometer impertinencias o actos muy inadecuados o peligrosos.

Episodio de depresión


La depresión tiene los mismos rasgos de cualquier depresión; desesperanza, tristeza, desaliento, desinterés, incapacidad para gozar de las cosas de la vida, falta de apetito, cansancio. Ideas o intentos suicidas, insomnio o hipersomnio.
Estas fases son de duración variable, entre días y meses, ocasionalmente años; los períodos de ánimo estable y normal pueden ser muy prolongados, años; pero también breves y la persona sufre varios episodios de manía y depresión en el curso de un año.

Causas


Las causas de la Enfermedad Bipolar se atribuyen a factores hereditarios, bioquímicos y también a factores desencadenantes ambientales: conflictos sentimentales, económicos, profesionales, etc.

Por el Dr. Pedro Retamal C. Médico Psiquiatra