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Trastorno afectivo bipolar

La bipolaridad es un trastorno en que el individuo que la padece presenta manifestaciones extremas de dos estados de ánimo principales, las que se conocen como el polo depresivo y el polo maníaco o de euforia.

Estos estados de ánimo fluctúan en la persona de manera cíclica. Por momentos sufre de una depresión grave o crónica y otras puede presentarse totalmente eufórico. Con el tratamiento adecuado el paciente consigue estabilizar sus estados de ánimo y, a la vez, es necesario se entere que existen variados factores determinantes que influirán a favor de este trastorno afectivo.

En la medicina, actualmente se le da importancia a considerar las formas atenuadas de aceleración, que se presentan de manera escasa y suave, donde predomina la depresión. En estos casos, para el diagnostico, el médico requiere de los datos personales del paciente en relación con los síntomas (aceleración y depresión) en períodos previos, además de conocer el antecedente de enfermedades del ánimo entre los familiares.

Es posible que quienes llevan esta condición y aún no han sido diagnosticados, acudan a un control médico sólo en estados depresivos, sin considerar que después de la depresión puede vivirse una fase exagerada de optimismo y que es posible que esto sea signo de un diagnostico bipolar.

Entonces, es importante considerar que los antidepresivos sin control riguroso pueden dar paso a la hipomanía. A veces, no necesariamente se cae en la manía, pero puede llevar al paciente a no tener conciencia de estar en un estado sin control como: gastos de dinero, actitudes riesgosas y sentimientos de poder.

La aceptación de la enfermedad

La aceptación de la enfermedad es lo más importante tanto para sí mismo como para quienes comparten nuestra vida. Aceptar que todos estamos expuestos a padecer por un motivo u otro en la vida, nos abre una mejor proyección de cómo enfrentar este desafío. Es importante el conocimiento de lo que conlleva ser paciente bipolar.

Lo básico es entender que los medicamentos nos permiten estabilizarnos y es el tratamiento a conciencia el que nos da la posibilidad de mantenernos compensados y dentro de una normalidad. Bien sabido es que entre más tiempo el paciente deja de tratar la enfermedad, menos posibilidad de recuperación o estabilidad hay.

Como en todas las cosas de la vida, quien mantiene una disciplina logrará mayor bienestar. En este caso menos riesgo de tener recaídas; el alcohol, la falta de sueño o dejar el tratamiento aunque sea por unos días, nos perjudica.

Se sabe que la afección bipolar no es necesariamente crónica, es decir, que se mantenga en un sentido constante, pero para lograrlo la responsabilidad de nosotros como pacientes es fundamental.

El conocimiento del trastorno afectivo bipolar en la familia

Es sabido que existe un alto porcentaje de bipolaridad en nuestro país, quizás aún no se tome conciencia de la importancia que tiene la familia, incluso la sociedad, en la recuperación del paciente.

Cuando estamos enfermos nos volvemos indefensos e impulsivos, lo que nos expone a situaciones delicadas y de peligro, pudiendo llegar, a veces, al suicidio. Afortunadamente la enfermedad tiene tratamiento, las crisis pasan y al restablecernos recuperamos inteligencia, sensibilidad, condiciones que nos permiten desarrollarnos en muchos aspectos de manera destacada.

¿Qué necesita recibir el paciente de la familia?:

Primordialmente apoyo y tranquilidad dentro de ella, no contradecirnos porque de hacerlo nos provocan mayor alteración, la realidad que vive nuestra psiquis, dentro de una descompensación, es lo real; la tranquilidad de quien nos acoja, el tratamiento y el tiempo nos hará cambiar nuestra alteración mental.

Es de gran ayuda que haya alguien que se haga responsable del tratamiento y, a la vez, se informe acerca de las características de la enfermedad, sin olvidar que este trastorno es afectivo, por lo cual el paciente requiere de un buen trato, comprensión y respeto principalmente en no tratarnos constantemente como enfermos, lo que provocará una mejor relación familia-paciente y una mayor estabilidad.

La disciplina en el tratamiento

La disciplina del paciente en el tratamiento es fundamental para regularizar, tanto la depresión como la euforia. Cumplir con el horario establecido es primordial para lograr la armonía para sí mismo y también para los demás.

La disciplina tiene relación directa con nuestra voluntad, como pacientes el eje de nuestro bienestar está en esta virtud, esforzarnos para lograr el objetivo de conseguir nuestra propia salud mental.

Dentro de los estados de la bipolaridad, el amor a sí mismo y auto respeto son la base de nuestra firmeza. Compartir con otros pacientes para apoyarlos y a la vez aprender de ellos, es una buena manera de encontrar respuestas que nos sirven incluso para no decaer.

Los valores como la responsabilidad, el auto cuidado, la confianza
espiritual, son fundamentales para fortalecer nuestras debilidades.

La psicoterapia

La psicoterapia es la comunicación del paciente con un psicoterapeuta, (médico psiquiatra o psicólogo) a través de lo cual se logra mejorar la calidad de vida, permitiéndonos un cambio de conducta, actitudes, pensamientos y afectos.

La psicoterapia ha sido fundamental para mi recuperación. A través de la orientación profesional, he logrado cambios significativos tanto afectivos como conductuales.

En mi caso, las relaciones con el mundo externo predominaban en mi
comportamiento, lo cual me impedía desarrollarme en libertad, ante todo anteponía mis deberes y mi rectitud, que quizás para los demás ni siquiera era tan así; con la psicoterapia logré entender el valor que cada uno tiene por sí mismo.

Es importante la aceptación de uno mismo como persona con virtudes y defectos. La bipolaridad nos lleva a disminuir nuestra autoestima, por eso es importante el tratamiento con el psicoterapeuta para lograr recuperar el valor que deberíamos tener hacia nosotros mismos. A través de la autoestima podemos lograr conseguir una opinión emocional que nos refuerza nuestra condición de persona.

Es propio que nuestra bipolaridad nos vuelva inseguros y nos menospreciemos, pero si lo deseamos, no existe la posibilidad que la bipolaridad nos invalide como seres humanos.

Así fue como pude, poco a poco, conseguir una identidad propia la que hoy me permite vivir en franca libertad, lo primero que elegí para reflexionar dentro de este cambio, fue lograr hallar qué tenía valor para mí en la vida.

La psicoterapia al orientar, al capacitar logró fortalecer en muchos aspectos mis debilidades, en ningún caso puedo decir que he conseguido la perfección, pero dentro de mi universo hoy estoy más consciente que mis derechos son tan respetables como los de todo ser humano.

Con la ayuda de la psicoterapia se logra dilucidar nuestros cuestionamientos. Para lo cual necesitamos que nuestro terapeuta nos de la confianza de que nuestros estados no son eternos.

Es importante que el profesional reconozca la problemática de la bipolaridad, que nos haga entender que si bien nos duele el alma, no nos impide cultivar la existencia humana.

Profesionales y pacientes ante la búsqueda de sanar los estados de
inquietud, podemos caminar por un sendero que -aunque puede ser paralelo- podrá converger en un mismo punto, que no es otro que “una existencia libre de temores”.

“LA BIPOLARIDAD LLEVA EN SÍ UNA SENSIBILIDAD, QUE NUNCA SUPERARÁ NI LA MÁS CLARA DE LAS RAZONES”

Por eso, dentro de la psicoterapia también se nos hace necesario, que nos fortalezcan en un sentido libre y práctico de espiritualidad. No sólo son importantes nuestros síntomas y malestares.

Un sentido positivo de espiritualidad puede ser relatar lo bello que pudimos descubrir al pasar o como al observar una simple lámina, ella puede decir más que las palabras y que al mirarla me habló de lo que dejo plasmado como un posible ejemplo.

“Una simple ave elige un paraíso de flores, donde ubicar ramita a ramita su nido, vuela, trae, construye, anida, abriga, procrea y luego sus polluelos no serán capaces de sobrevivir sin el alimento que grano a grano, traerá su madre para crecer y luego para que solos puedan emprender el vuelo...”

EN LA ESPIRITUALIDAD HABITA LA VIRTUD DEL AMOR Y SABIDURÍA

Susana Rodríguez Hidalgo
Autora libro: Bipolares ¿Apocados u Optimistas?

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